
...Y otra vez aquí, frío Diciembre. Con tus recuerdos, con tus luces, con tu amor, y también con tu falsedad.
Es un mes que...o te gusta mucho, o no te gusta nada.
A muchos les encanta por la llegada de la época navideña, de el ambiente cargado de ilusión infantil, de las calles decoradas, y los grandes arboles en el centro de la ciudad.
Otros la odian porque en éste mes, no ven mas que la falsedad e hipocresía materializada, ven como unos duermen en cartones en la calle, a la intemperie, y otros compran y compran, derrochando y consumiendo sin ningún tipo de reparo, ni necesidad.
También es habitual que en ésta época los recuerdos de aquellos que nos faltan, o con los que no nos llevamos y queremos, ataquen con mas crueldad. Duele una mesa con sillas vacías por los que no están...
He estado muchos años peleada con Diciembre, me resultaba un mes triste.., y aunque posiblemente tampoco sea el más alegre ni perfecto ¿que mes lo es? los que queremos y ya no están, faltan todos los meses del año, la hipocresía se ve de lunes a lunes en cualquier estación, cualquier semana...la falsedad es palpable en la mayoría de las situaciones...por lo tanto ¿qué hace a Diciembre diferente?
Así pues, he decidido reconciliarme con él, quiero disfrutar de todo lo que me brinda este mes, de lo que me ofrece la vida. Procuraré pasarlo con la gente que quiero y me quiere, (que es lo que suelo también hacer el resto de el año) , mirar al cielo y emocionarme al verlo cargado de estrellas, mientras se me enfría la nariz... recuperar la inocencia navideña de mi niñez.
Con todo ésto solo me queda decir: ¡ Bienvenido, DICIEMBRE !

