lunes, 19 de septiembre de 2011

No hay más que decir...


Equivocado, y aún no sabes cuanto. He podido entender un poco mejor la situación, pero no deja de asombrarme, como alguien no puede ser dueño de su vida. Es todo tan paradójico, que la razón no alcanza a entenderlo.
Lo peor de todo es que veo que me pierdo yo también, que empiezo a liarme con mis sentimientos, con mi razón, ya no sé donde están los límites entre tú y yo, ya no sé de que manera debemos saludarnos, ni siquiera sé porque te sigo hablando...
¿Acaso es tan difícil ser feliz? ¿Acaso es tan difícil ser un poco egoísta y pensar solo en ti?
Te lo dije, y te lo repito, vas a perder tu felicidad por alguien que en un momento dado, o si fuera a la inversa, no lo haría por ti.
He tomado una decisión, me alejaré. No te buscaré, no te veré, no hablaremos. Me echarás de menos, me buscarás, me hablarás...y te veré una vez mas donde siempre, rogándome atención. Porque como muy bien me dijiste, ciertamente esta es tu última oportunidad conmigo, y más vale que lo hagas bien...

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