jueves, 23 de agosto de 2012

Pérdidas, ganancias, despedidas...

Hace meses que no escribo, y no porque no me pasen cosas interesantes... sino que aveces mi dichoso afán perfeccionista, no me permite comenzar una entrada en la que no tenga clara la temática, o su estructura.

Sin embargo hoy, me apetece escribir, así, sin más... En una noche de agosto, calurosa, un poco mala de la garganta, y con mil pensamientos brotando en mi cabeza...

Empezaré asumiendo que en poco tiempo, he perdido varias cosas. Podría estar triste, pues sí, tal vez, quizás alomejor... Pero no, porque en esta vida, en la mía, la tuya, y en la del vecino del quinto, necesitamos reciclar las cosas que nos pasan. No se puede mantener en nuestra vida, personas o situaciones que no aportan nada, o que aunque pienses que lo hacen, te demuestran con el tiempo que te equivocabas. Si alguien está de irse, ¡que se vaya! ¡Adiós amig@! ¡Buena suerte! Y así, sin más, reciclarás esa parte de tu vida, dejando un hueco libre para que entre alguien mejor (o peor, nunca se sabe), pero que te aportará nuevas experiencias, y aprendizajes.

Así, que desde aquí, desde mi blog, les doy la DESPEDIDA a todas esas personas que en un corto periodo de tiempo me he dado cuenta de que no valen la pena. Gracias por mostrarse tal como son, así no ocupo espacio en vano en mi disco duro =).

Por otro lado, en relación a otra cadena de hechos, debo decir que las batallas perdidas, siempre se pueden ganar... Nunca hay nada definitivo, nunca hay nada del todo dicho.. La vida da mil vueltas, y te puede hacer arrodillarte ante el o la que ayer tu, le pedías sumisión... Nadie es mejor que nadie, y ésta vida tiene dos secretos con respecto a las relaciones interpersonales:   - Paciencia
                                                                                    - Indiferencia
Termino de ésta manera mi entrada, tal vez tan desordenada como mi cabeza... pero nunca hay que olvidar, que dentro de todo desorden, hay un orden.

¡Feliz Viernes!

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