Y entonces llega el día, en donde empiezas a vivir realmente como te apetece. Haces lo que te da la gana, sin mirar atrás.
Te sientes dueña de tu vida, de tu alma, de tu destino.
Recuperas la seguridad y auguras buenos momentos y cambios positivos en tu vida.
Soy libre para disfrutar, pero sobre todo ¡para equivocarme! ¿Y ahora quien quiere pararme? Bueno, ¿Quién puede pararme?
Sólo mi mente, y ella ahora mismo vuela lejos. No intenten atraparla...

Gracias Anne por compartir tus profundas reflexiones. Me gusta tu MicroEcosistema; espero que en él, el equilibrio sea una fuente inagotable de creación y crecimiento sostenible ;) Felicidades y mucha suerte!!
ResponderEliminarDaniel Sotelino - Autor de "La Fórmula de la Felicidad"
http://danielsotelino.com